La defensa de toda vida humana...
La defensa de toda vida humana puede ser compartida por hombres y
mujeres de cualquier tradición cultural y espiritual, basados en la recta
razón, en los datos de la ciencia y en la lealtad con una experiencia
auténticamente humana. La Iglesia, por su parte, ha proclamado bajo
cualquier Gobierno o mayoría parlamentaria que toda vida humana es
sagrada desde su concepción hasta su fin natural. Esto es de razón natural
y además podemos considerar que se ve sostenida y ampliada con la
certeza de la fe de que el hombre ha sido creado por Dios a su imagen y
semejanza. Y a este propósito el papa Francisco saludó a los participantes
en la “Marcha por la vida” que congregó a miles de personas en Roma e
invitó a mantener vivo el compromiso por la defensa de la vida humana,
con especial atención a la dramática situación europea.
Jesús Domingo Martínez