CUANDO OLVIDAMOS A JESÚS
Por Claudio de Castro
Una vez leí que, en ocasiones “olvidamos a Jesús, por las cosas de Jesús”.
Nos dedicamos a la Iglesia, a dar clases de Catecismo, pregonamos el
Evangelio, participamos en las festividades religiosas, pero no llevamos a Jesús con
nosotros.
No damos ejemplo, porque hemos dejado a Jesús en el camino, o, caminando
junto a Él no le reconocemos.
Es un riesgo que corremos y caemos con mucha facilidad, casi sin darnos cuenta.
Descuidamos la oración y lo fundamental de nuestra fe, que es vivirla.
Justo ayer en un almacén me encontré con un compaero del colegio. “Muy bonito
lo que escribes”, me dijo, “imagino que vas a la Misa diaria”. La respuesta fue:
“Solía ir a diario y algo ocurri en el camino”.
Un amigo sacerdote me escribi una vez: “Debemos recobrar la ilusin primera”.
Me he propuesto volver a tenerlo presente en mi vida, con mayor intensidad. Vivir
en Su presencia cotidiana.
Volver a las buenas prácticas, la misa diaria, la oración, la confesión frecuente,
recordar que Jesús vive en los demás.
De nada me sirven estas palabras, si no las vivo.
Es común escuchar comentarios como éste: “Va a Misa y mira cmo se comporta
de mal”. Es en esos momentos cuando “olvidamos a Jesús, por las cosas de
Jesús”.
Nos toca volver al principio y:
1) Amar a Dios con todo el corazón
2) Vivir en su presencia amorosa
3) Retomar la oración
4) Amar al prójimo, en verdad
¿Cómo recuperar a Jesús en nuestras vidas? Ya lo sabes y es muy sencillo:
“Amando, perdonando, orando, teniendo caridad con los demás… viviendo el
Evangelio”.
No te desanimes… Tú puedes.
Hagamos lo nuestro, lo que está a nuestro alcance.
Dios hará lo demás.