Un llamamiento a la esperanza
“En un mundo tan marcado también por el mal, el Hijo encarnado, el ‘Logos’
encarnado es coronado con una corona de espinas y sin embargo, precisamente por
ello, en esta figura sufriente del Hijo de Dios, comenzamos a ver la belleza más
profunda de nuestro Creador y Redentor, podemos, en el silencio de la ‘noche
oscura’ escuchar la Palabra”, destacó el Benedicto XVI, hoy Papa emérito,
renovando una vez más, como fue haciendo desde el comienzo de su Pontificado,
un llamamiento a la esperanza, seguros de la victoria de Dios, y agradeciendo la
cercanía de sus colaboradores:
“Y creer no es otra cosa que, en la oscuridad del mundo, tocar la mano de Dios y
así, en el silencio, escuchar la Palabra y ver el amor”. Eminencia, gracias por todo y
sigamos caminando ulteriormente en este misterioso universo de la fe, para ser
cada vez más capaces de orar, de rezar, de anunciar, de ser testimonios de la
Verdad, que es bella, que es Amor.
Jesús Domingo Martínez