Que sea santo venga de donde venga
Con la elección del nuevo Papa no hay ruptura ni discontinuidad; después de dos
pontificados que tanto se han significado por la fuerte personalidad intelectual de
Juan Pablo II y Benedicto XVI. La inspiración del Espíritu Santo ha señalado a un
pastor a pie de calle, franco y directo, austero y con capacidad de gobierno. Es la
renovación en la continuidad de la misión de la Iglesia. Ahora muchos intentan ya
encasillar al nuevo pontífice, pero lo que de verdad importa es lo que apuntaba el
portavoz de la Conferencia Episcopal española, jesuita como es el Papa: que
“Francisco es un hombre con el perfil de un santo”. Y de eso se trata: de que venga
de donde venga, incluido el fin del mundo, sea santo y conduzca a la Iglesia hacia
la santidad de cada uno de sus miembros.
Jesús Domingo Martínez