La cuestión definitiva: ¿existe Dios?
P. Fernando Pascual
2-2-2013
Dios existe o no existe. La alternativa está ante nosotros. Podemos eludirla, podemos ignorarla,
podemos incluso decir que se trata de un asunto sin solución. Pero la mente vuelve a las dos
opciones: una es verdadera y otra falsa.
Benedicto XVI explicaba esta alternativa ante un grupo de jóvenes con las siguientes palabras:
“Dios o existe o no existe. Hay sólo dos opciones. O se reconoce la prioridad de la razón, de la
Razón creadora que está en el origen de todo y es el principio de todo -la prioridad de la razón es
también prioridad de la libertad- o se sostiene la prioridad de lo irracional, por lo cual todo lo que
funciona en nuestra tierra y en nuestra vida sería sólo ocasional, marginal, un producto irracional; la
razón sería un producto de la irracionalidad” (Encuentro de Benedicto XVI con los jóvenes de
Roma y del Lacio, 6 de abril de 2006).
Para el Papa, negar la existencia de Dios lleva a admitir la prioridad de lo irracional. Si no hubiera
Dios, el mundo, la vida, el ser humano, serían simplemente el resultado de una casualidad. Nuestra
misma razón, la capacidad de amar, el compromiso a favor de la justicia, el deseo de la verdad,
habrían sido originados por lo irracional, por el caos, por el sinsentido.
En cambio, admitir que en el origen de todo hay una “Razón creadora” nos abre a reconocer la
existencia de Dios. Si hay Dios, el mundo tiene un sentido, la vida nace desde la opción amorosa de
un Ser omnipotente y bueno. Entonces, cada ser humano empieza a existir porque es querido por sí
misma y destinado al encuentro, eterno, con su Creador y Padre.
¿Qué opción tomamos? ¿Admitimos a Dios y la racionalidad, o lo negamos y suponemos que lo
irracional explica todo? Y si asentimos a la segunda opción, ¿no resulta extraño que un mundo con
tantas leyes en lo grande y en lo pequeño tenga su origen en la falta de racionalidad? ¿No parecen
incompatibles con la irracionalidad esas capacidades humanas que han alcanzado conquistas
admirables en el campo de las ciencias naturales, del arte y de la filosofía?
No resulta fácil “probar”, explicaba Benedicto XVI en el Encuentro antes citado, cuál de las dos
alternativas sea la más convincente. Para el cristianismo la respuesta es clara: “la gran opción del
cristianismo es la opción por la racionalidad y por la prioridad de la razón. Esta opción me parece la
mejor, pues nos demuestra que detrás de todo hay una gran Inteligencia, de la que nos podemos
fiar”.
¿Existe o no existe Dios? Si existe Dios, hay Alguien “detrás”, “delante” y “al lado” del mundo.
Desde el reconocimiento de Dios, la vida humana, con todas sus vicisitudes y aventuras, con sus
fracasos y sus éxitos, manifiesta su sentido pleno, al orientarse hacia un encuentro eterno con el
Dios que creó el cielo y la tierra.