En la fiesta de la Sagrada Familia.
El Papa ha recordado que los padres "No son los amigos o los dueños de la vida de
sus hijos sino los guardianes de este don incomparable de Dios". Así lo ha
expresado Benedicto XVI en su alocución previa al rezo del Ángelus en el 30 de
diciembre, día de la Sagrada Familia. El Santo Padre también explicó cómo la
Sagrada Familia no vivió de manera diferente a cualquier familia: "La preocupación
de María y de José por Jesús [cuando se pierde en el templo] es la misma que la de
los padres por cada hijo".
Continuó explicando la necesidad de que los padres "se preocupen del crecimiento y
de la formación de sus hijos", en particular porque "la fe es un don precioso que
debemos alimentar en nuestros hijos con el ejemplo personal". Finalmente conminó
a todos a "hacer del mundo un verdadero hogar, un espacio de concordia,
solidaridad, espíritu mutuo."
Jesús Domingo Martínez