Gagarin y Dios
P. Fernando Pascual
5-1-2013
Es sugestivo sostener, como muchos repiten, que Yuri Gagarin habría dicho que no había visto a
ningún Dios mientras volaba por el espacio. Es sugestivo, pero problemático, incluso quizá falso.
En primer lugar, porque sobre la frase en cuestión giran varias versiones. Unos dicen que la dijo en
el espacio. Otros que la dijo al llegar a tierra. Otro que la pronunció posteriormente. Y hay quienes
afirman que nunca llegó a pronunciar la famosa frase, sino que se trata de una confusión o, incluso,
de una idea lanzada por algunos líderes soviéticos para promover el ateísmo desde la fama
alcanzada por un astronauta ruso.
En segundo lugar, porque la frase, de haber sido dicha por Gagarin (o por cualquier otro
astronauta), no afecta en absoluto a los que creen en un Dios omnipotente, infinito, bueno, puro
espíritu. ¿Cómo podría ver un hombre que sale de la atmósfera a Dios, si Dios no tiene materia?
Usar la supuesta frase de Gagarin como argumento a favor del ateísmo es no sólo extraño, sino casi
contradictorio, porque precisamente si Dios es Dios no puede ser visible.
En tercer lugar, porque de nuevo suponiendo que Gagarin hubiese dicho que no había visto ningún
Dios por allá arriba, otros que fueron más lejos que él no repitieron la misma frase; no, ciertamente,
porque hubieran visto a Dios, sino porque sabían desde su fe que a Dios no se le puede ver...
Por lo mismo, causa sorpresa ver a algunos que siguen usando la famosa frase como una bandera,
cuando ni es segura ni prueba absolutamente la no existencia de Dios.
Pero a pesar de esto, la propaganda tiene su fuerza, y presentar a Gagarin como un defensor del
ateísmo parece interesante. Pues aquí hay una nueva sorpresa: es posible que Gagarin hubiera sido
creyente... Los hechos parecen señalar que aquel hombre entrenado para una misión tan difícil
estaba abierto a la fe recibida de su familia, que pertenecía a la Iglesia ortodoxa.
Han pasado más de 50 años desde que Gagarin asombrase al mundo con la aventura de su viaje por
el espacio. Desde entonces, menos mal, ningún astronauta ha llegado a ver a Dios. Y varios de ellos,
como por ejemplo Neil Amstrong, han declarado, sin miedo, su fe en un Ser Supremo que hizo el
cielo y la tierra...