¿Transparencia y reforma de la Iglesia? Así no
Tras subrayar en una entrevista publicada por L’Osservatore Romano, que “no se
puede tratar de justificar la publicación de las cartas con una pretensión de
transparencia y reforma de la Iglesia: no es lícito robar ni aceptar lo que otros han
robado”, el arzobispo Becciu reitera “no puede haber renovación que pisotee la ley
moral, quizá basándose en que el fin justifica los medios, un principio que además
no es cristiano”.
Ante una parte de los artículos publicados por la prensa, en estos días, que insiste
en que las cartas robadas revelan un mundo turbio dentro de los muros del
Vaticano, Mons. Angelo Becciu observa que “los documentos publicados no revelan
luchas o venganzas, sino esa libertad de pensamiento que, en cambio, se dice que
la Iglesia no permite. (…) Los diversos puntos de vista, incluso las valoraciones
contrastantes, son más bien normales. Si alguien se siente incomprendido, tiene
todo el derecho de dirigirse al Pontífice. ¿Dónde está el escándalo? Obediencia no
significa renunciar a tener un juicio propio, sino manifestar con sinceridad y hasta
el fondo el propio parecer, para luego aceptar la decisión del superior. Y no por
cálculo, sino por adhesión a la Iglesia querida por Cristo”.
Respecto a la imagen del Vaticano que se está transmitiendo estos días, el
arzobispo Sustituto de la Secretaría de Estado afirma que siente mucho que esté
tan deformada, pero que “ello nos debe hacer reflexionar y estimularnos a todos
nosotros a esforzarnos a fondo para hacer que se vea una vida más conforme con
el Evangelio”.
Jesús Domingo Martínez Jesús Domingo Martínez