Dime que te cuento y te diré que aprendes
Padre Marcelo Rivas Sánchez
Por un año de salud, paz y familiaridad.
El Señor habló a Moisés: "Di a Aarón y a sus hijos: Ésta es la fórmula con que
bendeciréis a los israelitas: "El Señor te bendiga y te proteja, ilumine su rostro
sobre ti y te conceda su favor. El Señor se fije en ti y te conceda la paz". Así
invocarán mi nombre sobre los israelitas, y yo los bendeciré." (Números 6,22-27)
No es simple deseo o emoción por el repique de campanas a las 12 de
la noche. Es una promesa que hace Dios a todos. Es un Dios que quiere que
invoquemos su nombre para que seamos bendecidos. Por eso, para todos,
feliz Año Nuevo en salud, paz y familiaridad.
Estrenar un año es una gracia que nos invita a hacer propósitos
nuevos y reales. Pero más que propósitos es mejor que cambiemos. Si un
cambio que con la ayuda de Dios lo lograremos.
1. Por la salud. Nada de abusos. Respetemos los horarios de las
comidas. Nada de excesos alejémonos de los que nos hace daño.
Siempre hay que comer frutas, verduras, cereales y legumbres. Las
carnes que sean blancas y siempre pescado. De forma especial los
pecados azules para el omega 3. El aceite de oliva esencial. Muchas
nueces y frutos secos. Suficiente agua (1,5 a 2 litros) Realiza actividad
física y procura no beber alcohol y nunca fumes.
2. Por la paz. Hay que compartir. Ser siempre honesto. Ayuda a todos
por igual. Ser respetuoso de todo y de todos. Recordemos que nadie
tiene derecho a forzar la voluntad del otro. Ser amable y cuidadoso.
Asumir siempre la responsabilidad. Aprender a pedir perdón. Cuida de
ti mismo. Vive de forma balanceada. Nada de venganzas, de mal
carácter o de tontos caprichos.
3. Por la familiaridad. Debe estar basada en los valores que los padres
establecen para el resto de sus miembros. Por tal mucho diálogo.
Siempre con la verdad. Respeto y cariño. Toda familia necesita amor y
del bueno. Comunicación abierta, sinceridad, responsabilidad y
respeto
Para este año 2012 quisiera centrarme en la familia donde debe haber una
comunicación abierta, sincera, responsable y e mucho respeto. De plano hay que
renunciar a la palabra “YO” Si algo no se puede
en algún momento, se acepta y
se espera. Esto no significa actuar de forma mediocre, significa crecer como
una familia.
Se hace muy necesario que en la familia que los padres escuchen a
sus hijos sin juzgarlos. El papá, la mamá deben ser personas de escucha.
Pues cuando vengan las tentaciones, los amigotes y hagan sugerencias
sean los padres los primeros en la conversación. Estamos hablando d elas
tentaciones de robar, copiar exámenes, tomar drogas o tener relaciones
sexuales…
Es un año para el cambio y ese cambio está en cada uno y Dios hará el
cambio si se lo permitimos. El cristiano en el Nuevo Año celebra una nueva
vida y lo hace con María la Virgen como la Madre de Dios y Madre nuestra.
Bien define la Iglesia al 1 de enero como el día de la paz.
Es una paz necesaria pues estamos amenazados en esa maldad que
se ha instalado en muchos corazones. Más que repetir habrá que mantener:
"No hay camino hacia la paz. La paz es el camino" Las armas no traerán la
paz, más bien despertarán la guerra.
Todos con los mejores deseos entremos al Nuevo Año. Todos
decididos a mejorar y con la bendición de Dios para cumplir nuestros
propósitos.
Que el Señor nos bendiga.
Que el Señor nos abrace.
Y en bendición y abrazo sea un año provechoso.
Felicidades.