Dime que te cuento y te diré que aprendes
Madres para defender la vida por siempre.
Queridas madres. No es un día son todos los días. Dios quiso habitar en la
mujer a la que más queremos todos, la Virgen María, y quiso habitar en ella por
elección divina, antes que el mundo lo viera y teniendo como refugio el vientre
purísimo de la siempre Virgen María. Por eso, en cada una, está la bendición de
Dios. De allí que toda madre está llamada a defender la vida desde el primer
instante.
Para el día de la madre (8 de mayo) no podemos olvidar dos bellas
características que cada mujer debe dar a conocer. Enseñarnos a amar y proteger
la vida. Todo porque Dios le confía a la mujer el cuidado de la vida. Lo digo porque
hay “unos” que quieran someter, debilitar, humillar en el abandono o la
irresponsabilidad ante un hijo. Entonces Dios quien a través de la Iglesia celebra
esta fiesta para recordarles la defensa de su dignidad, que se traduce en señoras
del amor y vida para mantener.
También una palabra a las futuras madres. “Lo que comienza mal termina
mal” No se dejen manipular, engañar donde se vea el amor como un comercio o la
famosa “prueba de amor” Son muchas las que se dejan influir y empiezan a jugar
con el filtreo, la tocadera para que mande un desfile de empates que desfiguran el
noviazgo y la preparación para una sólida y verdadera unión.
En cada una de ellas la promoción por la vida y jamás un artículo para
promocionar cosméticos. Siempre una madre responsable y no una desfigurada
madre de las telenovelas. Continuamente mujer de ideales, sueños y esperanzas
para que nunca sea la mala noticia de un periódico que la presenta como la que
vendedora de su cuerpo. Nunca, pero nunca elemento y producto de consumo. Ellas
serán siempre un manantial de ternura con una dimensión de amor, de
espiritualidad en la fe vivida y asumida para poder ser solidarias y acompañar a los
que más sufren.
Hoy le pedimos, de manera especial, a la Virgen María que no haya ninguna
mujer,
en ningún rincón del país, que no encuentre tu compañía, tu apoyo, tu
ayuda, que ninguna mujer en el Día de la Madre se sienta sola o maltratada.
Pero
no por un día, sino por siempre donde cada hombre respete y venere la
maternidad. También le pido a la Virgen María por las madres solteras para que no
se desanimen en ese terrible abandono y engaño, así, puedan sentir a Dios que les
ama y dentro de su proyecto quiere convertir ese dolor en amor que es compañía
en el cuidado de sus hijos. Se lo pido a la Virgen porque Ella también trajo al
mundo a Jesucristo y en cada mujer esa dignidad de transmitir la vida, enriquecida
con los valores de su feminidad. Por eso nos duele cuando se intente despenalizar
el aborto como solución a esa matanza del inocente que no se puede defender.
La Virgen María ve con ojos de amor a tantas madres que deben
desempeñarse como padres, porque el hombre de la casa se lavó las manos y se
esfumó, sin hombría suficiente para asumir sus acciones. También para con otras
que en el embarazo precoz no han comprendido su papel de madres. Nunca
debemos pensar que maldiciendo la oscuridad se va a defender la vida.
Hablarles hoy a ustedes es hablarle a mi madre ausente que fue 10 veces
madre. La que en medio de tantas dificultades nunca pensó en el aborto, jamás en
abandonarnos, Ella madre y maestra, amiga y compañera, lágrimas y sonrisas. Por
eso más que regalos y obsequios musicales para que al otro día le toque recoger y
se doble más. Es un excelente momento para agradecerles y nunca, pero un nunca
abandonarlas.
Que Dios bendiga con su alegría a todas las mujeres que tienen corazón de
madre. Ellas son un tesoro para cada familia y para la humanidad. También lo son
para la Iglesia de Dios. Ella, al igual que tantas que ya no están, bendice a todas
las madres de Venezuela.
“El amor es la distincin total de entrega hasta dar la vida.
La madre entrega todo por un hijo.
Ella responde así a Dios porque le ense su amor”